
Leyendo a Borges me encuentro con este fragmento, que me recuerda a un dictador muerto hace 4 semanas.
"Una vez postulada la misión divina del héroe, es inevitable que lo juzguemos (y que él se juzgue) libre de las obligaciones humanas (...) Es inevitable también que todo aventurero político se crea un héroe y que razone que sus propios desmanes son prueba fehaciente de que lo es."
Tomado de "Prólogos, con un prólogo de prólogos", Jorge Luis Borges, 1975 (1949).